TRASTORNOS DE CONDUCTA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

INTRODUCCIÓN 

Los trastornos de la conducta (también  denominados trastornos de la conducta perturbadora) son el motivo más frecuente por el que se deriva a los niños para evaluaciones y tratamientos de salud mental.  

• Los niños y adolescentes con el trastorno de conducta son muy visibles y presentan un grupo complicado de problemas emocionales y de comportamiento. La característica esencial de este trastorno es un mal comportamiento que es serio, repetitivo y persistente.

• Hay cuatro tipos principales de estos comportamientos:

1. Comportamiento agresivo hacia gente o animales.

2. Destrucción de propiedad.

3. Actos engañosos o de robo.

4. Infracciones serias a las reglas.  

Diagnosticar el trastorno de conducta puede ser un dilema porque los niños cambian constantemente.

En algunos casos, lo que parece ser un trastorno de conducta puede ser un problema de ajuste a una tensión aguda o crónica.

Muchos niños que sufren del trastorno de conducta también sufren de trastornos de aprendizaje y casi un tercio están deprimidos.

Los trastornos de conducta o del comportamiento, caracterizados por una gran variedad de conductas antisociales, tienen un inicio más temprano en los niños que en las niñas. A partir de los 7 años en los niños y de los 13 en las niñas con una frecuencia mayor de padecerlos los varones.  

A la hora de hacer una clasificación de los diferentes trastornos del comportamiento nos encontramos con serias dificultades para llevarla a cabo.  

Aparecen un elevado número de síntomas que aparecen y que ha quedado reflejado en las clasificaciones ofrecidas por el DSM ‐III y el DSM‐IV o por el CIE‐10.  

Estos síntomas serian: Agresividad robos incendios fugas, mentiras… y que con harta frecuencia van  asociadas con hiperactividad, impulsividad, dificultades cognitivas y de aprendizaje y habilidades sociales pobres. 

Trastornos por déficit de atención y comportamiento perturbador

A. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad,tipo combinado (314.01)

B. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio del déficit de atención (314 00)

C. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo‐impulsivo (314.01)

D. Trastorno disocial (trastorno de la conducta)(312.8)

E. Trastorno oposicionista (negativista) desafiante (313.81)

F. Trastorno de comportamiento perturbador no especificado (312.9)

Antes de seguir adelante conviene que hagamos una pequeña precisión relacionada con la doble distinción que hacemos sobre el trastorno de conducta y el trastorno desafiante que se basa en los criterios del DSM‐IV‐TR, que establece claras diferencias entre el trastorno Oposicionista Desafiante (TOD) y el Trastorno de Conducta (TC).

(TOD)‐‐‐TRASTORNO OPOSICIONISTA‐ DESAFIANTE

El patrón de conducta negativista se presenta con una serie de comportamientos tales como encolerizarse, y discutir con adultos y desafiarles activamente, molestar deliberadamente a otras personas, acusar a otros de errores o faltas propias, ser colérico y rencoroso, etc.

(T.C.)‐‐‐‐‐TRASTORNO DE CONDUCTA 

Presenta un patrón repetitivo y persistente de comportamiento, caracterizado por una violación sistemática de los derechos de otras personas, así como por el incumplimiento de una serie de normas sociales propias de la edad (agresión a personas y animales, destrucción de la propiedad, fraudulencia o robo, violaciones graves de normas), debiendo especificarse la gravedad y el momento de inicio (infancia o adolescencia).

Finalmente, indicar que el Trastorno Oposicionista y Desafiante aparece con anterioridad y es menos grave. Que el Trastorno de Conducta

TRASTORNO OPOSICIONISTA INFANTIL (TOI) es lo mismo que…

TRASTORNO OPOSICIONISTA ‐DESFIANTE (TOD)  

Considerado una forma del trastorno de la conducta menos grave y de aparición más temprana.

Los niños con trastorno oposicionista infanti (TOI) muestran una conducta conflictiva, desobediente y desafiante sin violaciones graves de los derechos de las otras personas.

Los síntomas de desobediencia son típicamente dirigidos a padres y profesores.

Criterios de DSM‐IV‐TR y Fre.cuencias Mínimas Sugestivas de TOI

• Los criterios de conducta deben persistir al menos 6 meses durante los cuales al menos 4 de estos criterios están presentes en una frecuencia mayor que la típica por su edad y su nivel evolutivo.

• Para diagnosticar TOI los síntomas no deben ocurrir exclusivamente durante el curso de una psicosis o un trastorno de humor.

El trastorno oposicionista y desafiante, también conocido como trastorno de la conducta negativista y desafiante se caracteriza, por lo tanto, por un enfrentamiento continuo con los adultos y con todas aquellas personas que tengan algún rasgo de autoridad en especial dentro de la familia y de la escuela.

Epidemiología

Incidencia : 3 Incidencia : 3 ‐15%

Es un poco más frecuente en varones que en niñas.

A menudo, comorbilidad con trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

Es común en clínicas psiquiátricas y escuelas con niños con trastornos emocionales y trastornos de aprendizaje.

Varios mecanismos mecanismos psicosociales presumiblemente contribuyen al TOI:

– Los padres usan métodos de disciplina atípicos.

– Los niños se identifican con un padre obstinado e impulsivo que actúa como un modelo oposicionista y desafiante en sus relaciones con otras personas.

– Los padres tienen insuficiente tiempo y energía para el niño.

Los problemas conyugales son comunes en los padres de los niños con TOI, pero es difícil distinguir si es la causa o el efecto de tener un hijo así.

Factores genéticos, neurobiológicos y del temperamento pueden también contribuir.

La teoría del desarrollo, parte de una edad muy temprana en el niño, cuando éste tiene entre uno y dos años de edad, momento en el que encuentra problemas de autonomía, caracterizados por una cierta dificultad para separarse de la persona a la que se encuentra ligado emocionalmente.

• Como consecuencia de ello surgen unas actitudes negativas que son consideradas como una continuación de “ las cuestiones  normales del desarrollo que no se resolvieron de forma adecuada durante los primeros años de vida”.

La segunda de las teorías es la teoría del aprendizaje, para quien “las características negativas del trastorno de conducta conducta oposicionista y desafiante son actitudes aprendidas que reflejan los efectos efectos de las técnicas de refuerzo negativo empleadas por los padres y figuras de autoridad”..

La utilización de refuerzos negativos por parte de los padres o maestros, por ejemplo, como figuras de autoridad más destacadas , provoca un incremento en la frecuencia y la intensidad de este tipo de conducta en el adolescente, ya que con ello lo que hace es reclamar de una forma directa una mayor atención y una mayor preocupación por parte de esas personas. 

Curso y Pronóstico... Algunos niños con TOI evolucionan a un trastorno de conducta (44%)

Factores de riesgo para evolucionar a TC : 

--Nivel socio económico bajo.

– Madre joven.

– Abuso de sustancias por parte de los padres.

– Supervisión inadecuada de los niños.

– Bajo CI del niño.

– Violación física del niño.

– Resistencia a la disciplina paterna. 

La evaluación del niño y la familia es necesaria para diferenciar entre el TOI y las posibles conductas dentro de la normalidad y transitorias que pueden experimentar los niños en fases de cambio como es el paso de la infancia a la adolescencia.

• Para ello se debe tener en cuenta :

– Duración de los síntomas de al menos 6 meses

– Temperamento propio del niño (p.ej.puede ser obstinado, pero carecer de otros síntomas). 

Diagnóstico Diferencial  

• Trastorno de conducta. 

• Trastorno de ansiedad de separación.

• Trastorno de pánico.

• Trastorno obsesivo‐compulsivo.

• Trastorno de adaptabilidad. 

• Psicosis.

• Trastorno afectivo Trastorno afectivo.

• Trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

Comorbilidad 

• Trastorno de ansiedad de la infancia y la adolescencia.

• Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

• Otros trastornos que supongan romper reglas: ludopatía, cleptomanía…

Tratamiento

• Psicoterapia individual, “que suele emplear un enfoque cognitivo conductual a fin de aumentar la capacidad del paciente para resolver problemas y su habilidad de comunicación y de control del enojo y el impulso”. Es decir, se pretende que el niño aprenda a controlar sus emociones fuertes (rabia, coraje etc ).

• Terapia familiar, cuyo objetivo es ,modificar las relaciones familiares, tendentes a mejorar la comunicación y la interacción entre los diferentes miembros que la forman. 

• Terapia grupal con pares, En este aspecto se aconseja un entrenamiento en las destrezas sociales, encaminado a aumentar la flexibilidad y mejorar la tolerancia de la frustración con sus pares.

• Medicamentos que aunque no se consideran eficaces para el tratamiento de este trastorno sí lo son para otros trastornos asociados. En niños en que se asocia TDAH ansiedad o transtornos de TDAH, ansiedad o de humor la medicación puede reducir el comportamiento oposicionista y mejorar la conducta.

• Programas de adiestramiento a padres, tendente a que éstos aprendan a manejar el comportamiento del niño. En esta ayuda se tendrá en cuenta una buena información de este tipo de comportamiento de los niños, que permitan una solución del problema y una reducción del problema y una reducción en la negatividad de los individuos.

Trastorno de Conducta es igual a Trastorno disocial  

¿Qué es el trastorno trastorno de conducta?  

• Es un trastorno psiquiátrico de niños y adolescentes.

• Se caracteriza por un modelo de conducta repetitivo y persistente:

–Que viola los derechos básicos de los otros

–O se salta la mayoría de normas de conducta apropiadas según la edad.

¿Cuáles son los criterios criterios diagnósticos?

A. Un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de otras personas o normas sociales importantes propias de la edad, manifestándose por la presencia de tres (o más) de los siguientes criterios durante los últimos 12 meses y por lo menos de un criterio durante los últimos 6 meses:

• Agresión a personas y animales

(1) a menudo fanfarronea, amenaza o intimida a otros.

(2) a menudo inicia peleas físicas.

(3) ha utilizado un arma que puede causar daño físico grave a otras personas.

(4) ha manifestado crueldad física con personas.

(5) ha manifestado crueldad física con animales.

(6) ha robado enfrentándose a la víctima.

(7) ha forzado a alguien a una actividad sexual.

Destrucción de la propiedad

(8) ha provocado deliberadamente incendios con la intención de causar daños graves.

(9) ha destruido deliberadamente propiedades de otras personas (distinto de provocar incendios)

• Fraudulencia o robo

(10) ha violentado el hogar, la casa o el automóvil de otra persona.

(11) a menudo miente para obtener bienes o favores o para evitar obligaciones (esto es, «tima» a otros)

(12) ha robado objetos de cierto valor sin enfrentamiento con la víctima (p.ej: robos en tiendas, pero sin allanamientos o destrozos; falsificaciones)

Violaciones graves de normas

(13) a menudo permanece fuera de casa de noche a pesar de las prohibiciones paternas, iniciando este comportamiento antes de los 13 años de edad

(14) se ha escapado de casa durante la noche por lo menos dos veces, viviendo en la casa de sus padres o un hogar sustitutivo (o sólo una vez sin regresar durante un largo período de tiempo).

(15) suele hacer novillos en la escuela iniciando esta práctica antes de los 13 años de edad

B. El trastorno disocial provoca deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral. Si el individuo tiene 18 años o más, no cumple criterios de trastorno antisocial de la personalidad.

• Especificar edad de inicio (infantil o adolescente) e intensidad (leve, moderado o grave) 

¿Existen subtipos?

• Existen dos subtipos principales:

– De aparición en la infancia:

• Existe al menos una alteración de conducta antes de los 10 años.

• Suelen ser varones.

• Presentan agresividad, alteración de la capacidad para relacionarse, y cumplen criterios diagnósticos antes de la pubertad.

• El pronóstico es malo, estas conductas persisten en la vida adulta.

• Muchos desarrollan una personalidad antisocial. 

– De aparición en la adolescencia:

• Se define por la ausencia de criterios del trastorno antes de los 10 años.

• Son generalmente menos agresivos y tienen relaciones sociales más normalizadas.

• Tienen menos riesgo de desarrollar una personalidad antisocial.

• El pronóstico es más bueno.

• Las chicas con trastorno de conducta suelen pertenecer a esta categoría.

¿Es un trastorno común ? 

• Es la razón más común por la cual un niño es evaluado y tratado en psiquiatría infantil.

• Es entre 2 y 3 veces más común en niños (6‐ 16% de prevalencia)

CARACTERÍSTICAS DEL TC 

• Pueden tener escasa empatía y poca preocupación por los sentimientos, los deseos y el bienestar de los otros.

• Poca tolerancia a la frustración.

• De ideación suicida. 

CARACTERÍSTICAS DEL TC 

• Aun que muestren una imagen de “duros” su autoestima es baja, tienen escasa tolerancia a la frustración, irritabilidad, rabietas y son imprudentes ( los índices de accidentes son más elevados que en población normal ). Se suele asociar a sexualidad temprana, abuso de sustancias, tabaco y alcohol, y a cometer actos temerarios y peligrosos. Todo ello puede tener como consecuencias expulsiones escolares, problemas laborales, embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, problemas legales, etc.

Las acciones suicidas, tentativas de suicidio y suicidios consumados son más de los que se podría esperar. El nivel intelectual suele ser inferior al promedio.

CARACTERÍSTICAS DEL TC

• en situaciones ambiguas, mal interpretan las acciones de los otros, interpretándolas como hostiles o amenazantes cuando no lo son, a lo que responden, según ellos justificadamente, de forma agresiva. Pueden ser insensibles, carecer de sentimientos apropiados de culpa o remordimientos. Si lo manifiestan puede ser por el interés de evitar el castigo.Es probable que acusen a otros de sus propias trastadas. 

¿Cuál es la causa?

• No existe una única causa para este trastorno.

• Los factores asociados al desarrollo del mismo se dividen en intrínsecos y extrínsecos.

• Los intrínsecos están más relacionados con el de aparición temprana (antes 10 años). 

Genética:

– Faltan estudios genéticos acerca de este trastorno.

– Los pocos que existen indican que hay una influencia genética.

• Características temperamentales:

– Hiperactividad, agresividad temprana, impulsividad, búsqueda de sensaciones, falta de empatía y culpa.

– Todas ellas se asocian al desarrollo del trastorno. 

Causa…

Deterioro cognitivo y distorsión en el procesamiento de la información: 

– Presentan un déficit verbal y de planificación.

– Tienen una marcada tendencia a malinterpretar las conductas de los otros como hostiles y agresivas.

• Especialmente en situaciones ambiguas.

• Disrregulación de los niveles de Serotonina

• Hiporeactividad autonómica:

– Una baja reactividad dificulta la influencia conductual del refuerzo positivo y negativo. 

Causa…

Factores extrinsecos:

• Familiares:

– Déficit de afecto materno.

– Desviación paterna (alcoholismo, criminalidad).

– Abuso de sustancias en figuras parentales.

– Agresión parental, violencia, disciplina severa, abuso físico o sexual.

– Inhabilidad de los padres para una supervisión adecuada, estructura consistente y límites.

– Falta de investimientos emocionales parentales, apoyo y afecto.

• Socioculturales:

– Bajo estatus socioeconómico, paro… 

• El diagnóstico diferencial lo estableceremos con los siguientes trastornos: 

– Trastorno Negativista Desafiante.

– Trastorno por Défici de Atención con Hiperactividad.

– Trastorno Bipolar.

– Trastorno de Adaptación.

– Personalidad Antisocial.

– Trastornos Neurológicos.

– Trastornos Psicóticos crónicos. 

Trastorno negativista desafiante 

• Este incluye algunas de las características observadas en el trastorno disocial.

(p. ej: desobediencia y oposición a las figuras de autoridad)

• No incluye el patrón persistente de las formas de comportamiento más graves, que implican la violación de los derechos básicos de otras personas o de las normas sociales propias de la edad del sujeto.

• Cuando el patrón comportamental del sujeto satisface los criterios de trastorno disocial como de trastorno negativista desafiante, el primero debe ocupar el lugar preferente y el trastorno negativista desafiante no debe diagnosticarse. 

TDHA 

• Suelen exhibir un comportamiento hiperactivo e impulsivo que puede ser perturbador.

– Pero este comportamiento no viola por sí mismo las normas sociales propias de la edad.

– No suele cumplir los criterios de trastorno disocial.

• La clave está en la inatención, la hiperactividad motora y la pobre concentración.

• Cuando se cumplen simultáneamente los criterios de trastorno por déficit de atención con hiperactividad y de trastorno disocial, deben establecerse ambos diagnósticos.

Trastorno bipolar

• La irritabilidad y los problemas comportamentales suelen ocurrir en niños o adolescentes con un episodio maníaco.

• Normalmente se distinguen del patrón de problemas comportamentales propio del trastorno disocial por el curso episódico y las características sintomáticas acompañantes de un episodio maníaco acompañantes de un episodio maníaco:

– Verborrea, reducción de la necesidad de sueño, pensamiento acelerado.

• Si se cumplen los criterios de ambos trastornos, deben registrarse tanto el diagnóstico de trastorno disocial como el de trastorno bipolar. 

Trastorno de adaptación 

• El diagnóstico de trastorno adaptativo (con alteración del comportamiento o con alteración mixta de las emociones y el comportamiento) debe ser tenido en cuenta.

• Si los problemas comportamentales clínicamente significativos no satisfacen los criterios de otro trastorno específico y se desarrollan en clara asociación con el inicio de un estrés psicosocial.

• El diagnóstico de trastorno antisocial de la personalidad no puede atribuirse a sujetos de menos de 18 años 

Problemas neurológicos

• La agresión, la impulsividad y los problemas de conducta son manifestaciones de varias alteraciones neurológicas, incluyendo la epilepsia.

• Estas alteraciones se suelen distinguir del trastorno de conducta por el curso del trastorno y las características asociadas.

• Esto también se puede observar en los trastornos psicóticos crónicos.

¿Cuál es la comorbilidad del trastorno?  

• Está altamente asociado al abuso de sustancias tanto en la adolescencia como en la edad adulta.

• La prevalencia de ambos no está clara.

• Las investigaciones muestran que el 84% de los individuos con personalidad antisocial (el 17% de la población general) abusan de sustancias en la edad adulta, sujetos que ya tenían un trastorno de conducta de niños.

Muchos adulto con personalidad antisocial inician el abuso de sustancias en la pubertad o adolescencia.

A medida que el número de síntomas se incrementa también lo hace la incidencia del consumo de sustancias asociado.

El TDAH ocurre en el 30‐50% de los casos Comorbilidad… .

Pese a que ambos trastornos coinciden en muchos síntomas, las investigaciones se muestran diferenciados el TDAH no “causa” el trastorno de conducta.

Los trastornos depresivos se presentan en un 15‐24% de los trastornos de conducta.

Los trastornos de ansiedad también presentan una alta comorbilidad con el trastorno de conducta (15‐24%).

Existe una gran controversia respecto a la comorbilidad del trastorno bipolar, debido a la baja prevalencia de este último.

Un episodio maníaco o hipomaníaco con depresión antes de los 15 años es muy extraño.

Las investigaciones muestran que los adolescentes bipolares tienen más prevalencia de trastorno de conducta en la población general.

No obstante, se necesitan más estudios respecto a este punto.

Los trastornos de aprendizaje (especialmente los de la lectura) tienen una comorbilidad del 10‐90% de los casos.

El amplio rango es debido a las diferencias en la valoración y diagnóstico de las dificultades del aprendizaje.

Muchos niños con trastornos de conducta no tienen un retraso mental severo:

Pero muchos de ellos puntúan bajo o (p j borderline) en los test de inteligencia.

Muchos trastornos de conducta muestran un CI verbal bajo en comparación con el CI manipulativo.

Lo que sugiere la existencia de deficits verbales.

Los deficits del lenguaje pueden contribuir a la tendencia a expresar sentimientos y actitudes físicamente en lugar de verbalmente.

¿Existen diferencias según genero?

Es 3 veces más común en niños que en niños que en niñas.

En los niños suele ser de inicio infantil y comórbido a un TDAH.

También tienen más tendencia a manifestar un trastorno persistente y que se asocia más tarde a una personalidad antisocial.

Las niñas suelen presentar depresión comórbida.

Las diferencias también se dan en cuanto a las conductas manifiestas.

Los niños presentan conductas agresivas robos, vandalismo y problemas de disciplina escolar.

Las niñas presentan otro tipo de conductas como la fuga, el engaño o la prostitución.

Implica un elevado riesgo de embarazos, promiscuidad y enfermedades de transmisión sexual.

Ambos sexos presentan un elevado riesgo de abuso de sustancias como trastorno comórbido.

¿Existe un tratamiento tratamiento efectivo?

Las últimas investigaciones establecen 4 líneas de intervención para un tratamiento efectivo del trastorno: 

Entrenamiento parental

Programas sociales con entrenamiento en solución de problemas (cognitivos).

Programas escolares y de iguales.

Programas comunitarios.

Se dirige a la reorientación de los procesos de interacción padres‐hijo o entre la familia que inadvertidamente desarrollan y mantienen la conducta agresiva o antisocial.

Se muestra efectivo en este tipo de población.

El problema suele hallarse en que los propios padres a menudo presentan psicopatología propia: Abuso de sustancias, problemas de pareja, disfunción familiar…

Entrenamiento en solución de problemas

Asume que el cambio de cogniciones y afecto conlleva un cambio en la adaptación conductual, déficit en la solución de problemas, autoestima, y autoatribuciones.

Los niños agresivos a menudo interpretan la intención en las acciones de los otros como hostiles y tienen una pobre relación social con los iguales, profesores y padres.

Tienen un repertorio verbal y conductual muy limitado.

Por ello sus reacciones a menudo perturban los afectos o situaciones.

La aproximación cognitivo‐conductual se dirige a aumentar y corregir este repertorio, para ayudarles a tratar las conductas ,

 Son terapias útiles pese a que no se conoce su eficacia a largo plazo.

Intervenciones escolares y grupos de iguales

Se focalizan en el desarrollo de conductas disociales en las relaciones con sus iguales y en la escuela.

La base teórica establece que los factores parentales son importantes en el desarrollo del trastorno en los años preescolares.

Mientras en la escuela y el grupo de iguales son importantes en la primaria y secundaria.

Un 40% de los niños rechazados por sus iguales son agresivos y tienen un alto riesgo de desarrollar conducta antisocial en la adolescencia.

Este tratamiento se basa en el desarrollo de conductas prosociales:

Dirigidas a reducir la conducta agresiva.

Incrementar las relaciones con los iguales y los profesores.

Y prevenir el desarrollo de conducta antisocial.

Existen evidencias de la efectividad a corto plazo de esta intervención.

Pero no se han mostrado beneficios a largo plazo.

Intervención comunitaria

Se dirigen a fortalecer la habilidad de la comunidad para promover la conducta prosocial, detener la antisocial y delincuente a través del sistema.

Muchas son prometedoras, combinan diversos factores:

Manejo de los casos agresivos comunitarios.

Terapia familiar intensiva.

Aproxmaciones conductuales dirigidas a la criminalidad.

Este tipo de terapias tienen un buen resultado a largo plazo en los adolescentes.

Tratamiento de los trastornos comorbidos

Es esencial abordar el abuso de sustancias , TDAH, depresión o trastornos de aprendizaje.

El tratamiento específico de estos problemas puede combinarse con el manejo conductual de los problemas de conducta.

Los tratamientos concurrentes pueden aumentar la efectividad en el manejo y tratamiento del trastorno de conducta.

La literatura indica que la intervención temprana y el tratamiento son efectivos.

La terapia psicodinámica individual no se muestra efectiva en esta población.

Una intervención única no puede tratar los trastornos de conducta severos.

Se necesita una intervención multimodal en todos los comportamientos / áreas para obtener una buena eficacia.

¿Existe una alteración neuroquímica específica en el trastorno?

Los datos aplicados a una alteración serotoninérgica en la modulación de las funciones cerebrales.

Niveles bajos de serotonina se asocian a la aparición temprana de conducta violenta impulsiva, impulsividad crónica, agresión y abuso de sustancias.

Todas ellas asociadas al trastorno de conducta .

La depresión y el suicidio se dan en tasas elevadas en trastornos en adolescentes y se asocia a bajo nivel de serotonina central.

Los datos actuales son insuficientes para establecer cómo los fármacos serotoninérgicos pueden ayudar en el tratamiento del trastorno.

Los estudios indican que el litio, fármaco no ISRS aumenta la función serotoninérgica, y es mejor que el placebo en la mejora de la conducta agresiva en estos niños.

Se necesitan más estudios de neurología y en neuroquímicos que establezcan otras alteraciones en la estructura de los neurotransmisores.

 

Información tomada de...

Universidad autonoma de Barcelona

FÉLIX AMARO PARRADO

MARIEMMA M. SAIS MARIEMMA M. SAIS