Salut incorporará 150 profesionales a los Centros de Atención Primaria (CAP) el próximo otoño para cuidar la salud mental de la población. Principalmente, según ha dicho el consejero Josep Maria Argimon en comisión parlamentaria, serán psicólogos comunitarios. Añadió, también cree que hay reconvertir ellos 1 .100 camas de larga estancia psiquiátrica para avanzar a un modelo inclusivo, por ejemplo, con pisos terapéuticos. También ha explicado que se mantendrán los gestores Covid y los referentes escolares -cerca de un millar- para que sean gestores de salud en un sentido más amplio. Argimon también ha dicho que quiere abordar la violencia "obstétrica" y ha señalado que hay que garantizar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo "con equidad territorial".

 

Argimon ha destacado que los 150 nuevos profesionales serán principalmente psicólogos, pero también habrá educadores sociales y mediadores. Se integrarán los equipos de atención primaria con un índice de privación social y económica más elevado. Argimon ha explicado que su intención es incorporar nuevos profesionales en el resto de CAP del próximo año.

 

El consejero ha dicho que la probabilidad de sufrir problemas de salud mental entre la población de 4 a 14 años ha pasado del 8% al 11%, pero entre la población más desfavorecida socialmente y económica llega al 13%, mientras que en las clases más favorecidas es el 6%. Los trastornos de comportamiento alimentario también se han incrementado un 21%, dijo.

 

Argimon dijo que se destinarán 80 millones de euros del presupuesto para "hacer una salud mental más accesible, proactiva, cercana, resolutiva, longitudinal y apoderándose y potenciando la autonomía de las personas afectadas". Por ello se desplegarán 52 equipos multidisciplinares por crisis a domicilio que puedan hacer dos o tres visitas a la semana durante tres o cuatro meses. Se desplegarán seis en 2021 y cuatro en 2022.

 

Argimon también ha anunciado que el Departamento de Salud destinará 15 millones en cuatro años en la prevención del suicidio. El consejero ha dicho que el objetivo es "dar un paso más" para desplegar más talleres en los centros educativos y crear un observatorio del riesgo de suicidio que vaya más allá de las cifras y sobre todo la atención a supervivientes y familiares.

 

"La pandemia ha golpeado claramente a la gente mayor", destacó Argimon, y por eso ha dicho que hay que "rediseñar" la atención a las personas mayores con la creación de la Agencia de atención integrada social y sanitaria con un presupuesto unificado y una atención integrada.

 

Se mejorará la atención de las personas mayores de las residencias con los equipos de atención primaria, se reforzará la atención al entorno domiciliario y se avanzará hacia una historia clínica compartida social y sanitaria, ha apuntado. Ha reconocido que este último punto no se alcanzará esta legislatura.

Para fortalecer la atención primaria se destinará el 25% del presupuesto. Se desplegará la ley de odontología, se asignarán gestores de salud a toda la ciudadanía, y se asignará a toda la ciudadanía un gestor de salud. Destacó que los 664 gestores Covid y los 358 referentes de escuelas continuarán con un trabajo similar, pero dejarán de ser solo Covid por ser "de salud".

 

El consejero ha dicho que para reforzar la red de salud de Cataluña será necesario que los cinco grandes hospitales estén dispuestos a dar servicio a los pequeños. "Por eso se planificará Cataluña en cinco grandes ejes, que acaban confluyendo hasta Germans Trias i Pujol, Sant Pau, el Clínic, Bellvitge y Vall d'Hebron", ha dicho. "Cualquier problema se pudo solucionar el territorio", remachó.

 

En el ámbito de la perspectiva de género, Argimon ha destacado la violencia "obstétrica", tanto la intencionada como la que no lo es. Expuso que se debe hacer "sobre todo desde el punto de vista de la sensibilización". También ha señalado que hay que garantizar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo "con equidad territorial", que ha reconocido que actualmente no se da. Dijo que los profesionales tienen derecho a ser objetores, pero una institución "nunca" puede ser objetora, añadió.

 

HABRÁ RENOVACIÓN DE EQUIPOS

 

"El 50% de nuestro equipamiento es obsoleto", dijo Argimon, que se ha comprometido en invertir 1 .843 millones de euros en una renovación tecnológica de infraestructuras y equipamientos. Se destinarán 322 millones a equipamientos de alta tecnología para mejorar los diagnósticos médicos y 45 millones por un dispositivo de radioterapia por protones que será el primer público del Estado.

También se invertirán 20 millones por un ciclotrón para trabajar con radiofármacos, 6 por un pedo por resonancias. Se harán UCI inteligentes interconectadas con 60 millones de euros. El resto serán para infraestructuras más convencionales como los quirófanos del Hospital Trueta o el Cap Raval.

 

Argimon ha destacado que serán edificios más eficientes que incorporarán energías renovables.

Argimon ha terminado su primera intervención pidiendo más recursos. "Los necesitamos para que Salud, junto con Educación, somos cohesionadores de la sociedad, somos redistribuidores de lava, y por lo tanto luchamos contra las desigualdades", remachó.

 

REDUCIR LA PRECARIEDAD LABORAL

 

El consejero también ha apuntado que trabajará para reducir la temporalidad y la precariedad laboral del sector, para incluir nuevos perfiles y también tirar un programa para "captar" profesionales sanitarios que han marchado a trabajar en el extranjero, principalmente enfermeras.

 

En el segundo turno, y en respuesta a peticiones que le han hecho tanto la CUP como en Comú Podem, Argimon también se ha comprometido a no hacer más externalizaciones. Previamente también había dicho que fue un "acierto" que el rastreo lo dejara de hacer Ferrovial y la asumieran gestores de la Atenció Primaria.

 

"ESTAMOS MUY PREOCUPADOS"

 

También a petición de algunos grupos parlamentarios, Argimon ha comentado la situación epidemiológica actual. Según dijo, es de una incidencia "muy elevada" en los grupos más jóvenes que aún no están vacunados. "Estamos muy preocupados", ha admitido. Sin embargo, la parte positiva, ha matizado, es que el ritmo de vacunación es bueno y los más vulnerables están ya protegidos.

La máxima preocupación, dijo, es vacunar, también para poder volver lo antes posible a la "normalidad" diagnóstica. Y es que en relación a las listas de espera -a las que se han referido varios grupos- el consejero ha reconocido que ahora hay menos espera debido a un retraso en el diagnóstico provocado por el impacto de la pandemia. "Lo que tenemos es un retraso diagnóstico y de tratamiento brutal, por eso necesitamos normalidad y para tener normalidad necesitamos vacunar", ha insistido.